Esta historia comienza con una aventurera, una aventurera sin mapa, sin rumbo fijo, pero con pasos firmes para cumplir ciertas metas y logros…
Mientras caminaba mirando hacia el frente podía ver como había miles y millones de personas en blanco y negro caminando por el mismo lugar, todos brillaban con una luz blanca, era un lugar muy curioso de explorar porque tenía muchas cosas que disfrutar y experimentar, lo más extraño es que sentía que poseía la capacidad de ser daltónica.
Las personas chocaban con ella pero que no generaban ningún cambio en su caminar ni hacían que su recorrido cambiara, sin embargo de vez en cuando había cierta gente que resaltaba entre esa gran multitud y es porque eran de colores, tenían luces a su alrededor, cuando se los encontraba de frente o chocaban con ella, podía llegar a detenerse, les ofrecía su mano y hacían un intercambio de palabras que eran imborrables, como si de un pacto se tratara, lo curioso es que a pesar de este pacto, seguían cada uno su camino, en su caminata también habían otro tipo de personas, pero que incluso eran más difíciles de encontrar por las calles y los senderos de esa aventura porque tenían un color especial, a esas quizás eran a las que mas temía porque podían hacer que cambiara su rumbo ya que para poder intercambiar palabras y realizar el pacto con esa persona debía estar dispuesta a correr a su lado o caminar más lento e incluso en ocasiones era capaz de generar un cambio de rumbo, pero…¿Qué importaba cambiar de rumbo si sigues en búsqueda de tus metas y eras una aventurera? ¿De eso trataba no? De ser capaz de llegar a cumplir tus metas y tus logros sin importar como vaya cambiando el camino y el rumbo… recuerdo que me conto que estas personas eran de color rojo y brillaban diferente a las otras pero que muchas veces no les acompañaba todo el camino ni ellos a ella, pero eso ya es otra historia…
La cuestión de todo esto es que cuando me conto todo lo que había vivido me di cuenta que todos tenemos una luz que nos hace brillar por igual, pero muchas veces algunas personas tienen la capacidad de brillar y tener tanto color que hacen que nuestro problema de daltonismo sea selectivo, y es que hay miles y millones de personas, pero solo unas cuantas logran resaltar por sus colores, la respuesta a este daltonismo selectivo está en que hay algo más que actúa sobre nuestros ojos y que genera este problema ¿los sentimientos quizás?¿la personalidad? ¿La esencia? ¿El corazón? … posiblemente sea una mezcla de todo ello porque en el fondo todos sabemos que todos poseemos colores y que brillamos, pero es ese “algo” que hace que las demás personas se vean a blanco y negro mientras que otros le den color a nuestra vida.