28 de julio de 2011

Una noche con Helena

Un camino entre los sueños y la realidad, un deseo...
Corría sin parar por un pasillo, corría sin parar, pero el pasillo jamás acababa... iba tan rápido que era incapaz de apreciar su hermosa decoración, corría como alma que lleva el diablo, miraba desesperadamente atrás con cada paso que daba, parecía desesperada...

En un punto indefinido del pasillo, ella tropezó, callo contra el suelo y a su lado se abrió una puerta, de donde salía gran cantidad de luz, con cara de asombro, no dudo en entrar rápidamente. Eran unas escaleras enormes blancas de mármol, las paredes también eran de mármol blanco, la luz que venía de arriba la cegaban, pero tímidamente se recostó contra la pared mirando hacia arriba, decidió dar un paso y subir el primer escalón, el más difícil, estaba entre el cansancio, el miedo, la incertidumbre y la desesperación, pero cogió valor, parecía muy decidida, así que planto su pie en el primer escalón, y poco a poco pudo continuar los demás escalones, parecía que su corazón saldría de su pecho, latía como si quisiera abandonar su cuerpo, pero eso no la detuvo y siguió subiendo.

Se detuvo en el último escalón y ya la luz no era tan cegadora, estaba en una especia de cuarto inmenso lleno de columnas blancas de mármol, al final de la habitación se podía apreciar un gran espejo dorado muy adornado, parecía inmenso...

Helena desconcertada con tal inmensidad y limpieza, toco una de las columnas mientras se acercaba al espejo, y sintió su perfecta superficie, pulida, brillante y fría... blanca.

Cuando llego al espejo, se miro, arreglo un poco su vestido y su cabello, se limpio una lágrima, y se dio cuenta que algo estaba mal con ese espejo, porque su reflejo comenzó a reír y ella estaba completamente seria. Una voz atravesó el cristal, pronunciando unas palabras que ella jamás olvidaría: " Que linda estas hoy, me gusta esa mirada que traes hoy, te hace natural. Bueno…aquí estamos, yo aquí estoy muy bien, siempre soy feliz porque se ver lo bueno que hay en mi vida, aunque a veces no lo creas los problemas son parte de la vida, nos enseñan cosas y nos entretienen, incluso nos hacen más fuertes luego de superarlos, no hay motivos para huir de ellos, imagino que tienes miles de preguntas, y te las contestare, yo soy tu misma, y estoy en un plano más elevado que tu, soy tu alma, y la puerta que te trajo aquí fue abierta por un caballero que te espera al otro lado del espejo, vino preguntando por ti y me demostró muchas cosas, además de regalarme y brindarme todo lo que necesitaba... así que le deje pasar, y te está esperando de este lado."

La otra Helena le hiso un gesto de que intentara cruzar, la helena fuera del espejo coloco un dedo contra el espejo y vio que se formaban ondas a su alrededor y que tenía una sensación extraña, porque dejo de sentir su dedo pronto. Decidida se volvió a arreglar el vestido, y comenzó a entrar hasta que una fuerza la consumió totalmente dentro del espejo.

En un sobresalto, helena abrió los ojos, se encontraba en su habitación, lo primero que vio fue el techo de su habitación, luego sintió unos fuertes brazos, tibios abrazándola fuertemente a su lado, dio un vistazo a su alrededor y se dio cuenta que todo estaba bien, era de noche, decidió girarse y se encontró con los labios de él, parecían estar esperando un beso, así que se acerco, rozaron sus labios, él ni se entero, ella se volvió a girar, se acomodo la sabana y cerró los ojos con una sonrisa en los ojos.