4 de marzo de 2010

El Tren

Observé ese reloj que se encontraba en el tablero de mando... 22:00, pensé un poco, dejé mi taza de café a un lado y activé el piloto automático, mientras me recostaba hacia atrás en la silla, la oscuridad de la noche cubría toda la cabina, mis ojos pesaban cada vez más...

Aquel tren, que tiene 365 estaciones y 24 horas de diferencia entre cada estación...unos rieles casi infinitos en el horizonte... lleno de curvas, rectas, cuestas... jamás sabrás cuando el tren se detendrá.

En cada estación puedes ver que suben y bajan pasajeros una y otra vez... algunos crean problemas otros hacen el viaje mucho más agradable... ¡es más! algunos se quedan todo el recorrido en tren, pero otros simplemente se bajan por diferentes motivos... nuevos caminos, nuevos trenes que conocer...lo único que queda de esos pasajeros es un ticket que te recuerdan siempre que ese pasajero estuvo ahí
sin embargo... hay veces que es mejor deshacerse de algunos tickets y conservar los mejores...

Así es la vida... es un tren donde llegan personas especiales, amigos, conocidos, amores, algunos se quedan todo el recorrido... algunos bajan en otra estación, lo interesante de todo es que jamás el tren esta vacio...

Desperté con la luz del sol al Horizonte, mire de nuevo el reloj del tablero de mando y eran las 07:00am ya. Como pasa rápido el tiempo cuando duermes, desactive el piloto automático y volví a tomar el control del tren... Estación numero 105... El sol iluminaba toda la cabina con esa fuerza y vitalidad de un nuevo día...